Ian percibe que finalmente el verano llegó. Me encanta, me encanta...
Nada como el verano, que como cada año, trae una nueva aventura. Una
nueva experiencia.
Y allá a lo lejos vislumbro lo que viene. Me deleitaré en esa espera
y espero, valga la pena.
Mientras eso pasa, me largo al mar. Un bien merecido descanso de la
vida diaria y de la aburrición (y aberración) visual que ofrece esta
ciudad.
Me voy al azul y al turquesa y a la arena... y dejaré que esos sean
los colores de mi verano...Que ya está aquí... y yo, también.
martes, 3 de junio de 2008
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