domingo, 8 de noviembre de 2009
La verdad II
verdad te liberará". La verdad es mucho más dura que las razones por
las cuales queremos ocultarla, más dura que las acciones que nos
llevan a evadirla. Hay verdades a medias y la verdad que no dije. Pero
esa, esa es innombrable e inútil. Esa no libera a nadie. Ni siquiera a
mí, que tanta expiación busco, sin necesitarla. Pero así fue, por
sentarme un día a oírme mis verdades, por eso estoy donde estoy. Y
así, de rebote también fuiste tú a dar hasta allá. Pero créeme: desde
más lejos me verías si te hubiera dicho toda la verdad. Por eso
repito: la verdad es dura. La verdad no sirve para nada a menos que
vaya empujando un "te amo". Porque, ¿qué otra cosa vale la pena oír de
boca de alguien, con absoluta verdad, que no sea que nos aman? Todo lo
demás raya en lo irreverente. Todo lo demás es banal. Todo cuanto nos
digan puede ser un vaivén de mentiras o verdades a medias; no importa
realmente. Así entonces, la verdad también es temporal, porque ¿acaso
puede uno amar a alguien permanentemente? No, tú no me contestes: no
quiero oír más verdades. Con las mías tengo y hoy, aquí, no tengo a
quién decírselas...
lunes, 2 de noviembre de 2009
Ofrenda
una cuantiosa y bella ofrenda: papel picado, requiem, veladoras,
libros, pan de muerto, poesía, cempasúchil, café y un gato dormido.
Oye Flaca del demonio: pensé que teníamos un trato. Hace cinco años te
llevaste a mi madre y hace seis meses mi matrimonio; a cambio,
quedamos que me regresabas mi inspiración. No veo claro. ¿Qué esperas?
¿qué más quieres?
jueves, 15 de octubre de 2009
¿Buceamos?
gustas y quiero contigo". Se siente como cuando a los ocho años salía
a jugar al parque y si había otros niños y quería jugar, lo único que
tenía que hacer era acercarme y decir "¿quieres ser mi amigo?
¿jugamos?". Sin muecas, sin pena, sin paredes. Me encanta. Y por más
que te coqueteo, huyes. Pero ah, qué libre soy en mi cabeza
fantaseando con tardes y noches llenas de palabras y embriaguez. Qué
liberador llegar a la edad en que tomar se siente como un hobby como
bucear. Ah, pero a tu lado, ya que sólo ahí el vino tiene sentido y mi
cabeza se desliza. Sólo así navegamos por debajo del agua mientras
todos los demás nadan. Tú y yo buceamos en lo profundo. Me encanta
romperte el esquema. Y cuando escribes tequiero, así se siente; mucho
más revolucionario que cualquier compromiso que haya tomado. Muy
dentro escucho el tequiero, y como si nadie lo hubiese dicho antes,
soy toda sudores y rubores, y me animo aún más a repetirte descarada y
libremente, que me gustas y quiero contigo. ¿Oíste?
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Hoja
La Vida. No sé por qué presiento que no cualquiera querría una hoja
que le pidiera poner cosas tan serias por escrito. Y no por pena a
exponerse ante la hoja en blanco, sino simplemente, por que no sabrían
qué poner; punto. ¿Por qué nadie te dice que te preguntes ese tipo de
cosas desde niño? ¿Será por que tus padres tampoco se las preguntaron?
¿Por qué yo sí? ¿Por qué hago tantas preguntas? El dilema real, al
menos para mí, no es si me alcanzará la hoja para enlistar todo lo que
quiero de la vida, sino si me alcanzará la vida misma. Pero por algo
tengo que empezar...
viernes, 11 de septiembre de 2009
La verdad
primer día y me encantó. Y él dice que estoy aprendiendo a
concentrarme en lo que importa: mirarte y volverme a enamorar;
sentirte sin cuidar las consecuencias; tan sólo dejar que la vida nos
marque. Yo digo que sólo quiero aprender a tenerte... y ya. Porque me
despierto con el sabor de tu cabello y con la luz de tu mirada por la
ventana. Quien quiera que seas, me doy cuenta que sigues siendo y que
no encuentro motivos para negarlo. Ian me dice, "¡Qué más da si el
amor no es igual!", y tiene razón. Eres tantas locuras en una, tantos
deseos cumplidos y tantas noches de luna... y yo una inmensa sonrisa.
La verdad, le digo a Ian, es que yo sé la verdad y tú, también.
sábado, 5 de septiembre de 2009
Frases
Pensar se ha vuelto por fin un hábito y no un anhelo: ya no le huyo.
Ahora, el siguiente paso: Pienso, luego escribo. Quisiera poder grabar
en un disco duro portátil todas las reflexiones que me atacan cada
minuto. Quisiera tener incrustada una MacBook en el cerebro para
apuntarlas cada vez. Disfruto el sonido del silencio y la voz que me
dicta desde dentro... o desde lejos. Leo, luego pienso, luego escribo;
pero también vivo, luego siento, luego escribo. ¿Cuál será el mejor
camino hacia mi libro? Me encanta descubrirlo.
jueves, 3 de septiembre de 2009
Las cosas como son
jueves, 27 de agosto de 2009
La Parábola de los Limones
conversar y tomar vino. Al decir que eran viejos, no me refiero a la
edad que se mide con las horas de relojes, sino a la edad que se mide
con las horas de miradas y complicidad. Así, eran tan viejos como
cuando los ojos de ambos sólo se pertenecían a ellos mismos. Tan
viejos como ellos decidieron ser, y tan viejos como cuando se aventuró
cada quien a hacer su vida. Bajo esta condición, ambos eran libres y
se regocijaban en reunirse de vez en cuando para contarse historias,
lecturas, dilemas y ante todo, compartir sus teorías sobre las eternas
interrogantes de la vida.
En esta ocasión, entre risas y miradas añoradas, uno de ellos expuso
su sentir y pensar sobre lo que los amantes debían o no ser, el por
qué no siempre funcionaban y la frustración con la que se topaba al
tratar de defender su postura ante amigos, amantes, e incluso, muy a
menudo, ante sí misma. El otro, pacientemente esperó a que terminara y
entonces, sonriendo, mandó llamar al mesero y pidió cuatro limones y
un cuchillo. Mientras, le dijo:
– "Te voy a explicar lo que típicamente pasa en las relaciones. No lo
vas a olvidar".
Cuando le fueron entregados, tomó el primer limón, un tanto
amarillento, lo partió por la mitad y dijo:
– "Este limón, eres tú".
Después, tomó el segundo limón, de un verde intenso, y también lo
partió en dos:
– "Y este otro, es él".
Entonces, escogió la mitad de cada limón, las unió por el centro y se
las mostró a ella:
– "Como ves, por más que trate, no pueden ser uno solo. No son
iguales", – dijo sosteniendo en la mano una fruta medio amarilla y
medio verde.
Volvió entonces, a tomar las dos mitades del primer limón. Las juntó
uniéndolas perfectamente y dijo:
–"No busques la otra mitad donde no está. Sólo tú te puedes
complementar a tí misma. Y sólo él se puede complementar a sí mismo.
Ya nos ves a nosotros" – y señaló a los otros dos limones que
permanecían intactos sobre la mesa, – "Ahí están: enteros, cercanos,
independientes, convivendo y queriéndose sin importar dónde estén.
Ninguno pierde nada ante el otro, ninguno se parte a la mitad para
malencajar... pero sobretodo, ambos siguen siendo quienes son. Tu
única otra mitad eres tú misma. Quienes entienden eso, tienen
relaciones duraderas; aunque, no necesariamente serán las que todo
mundo cree que debe tener."
Se miraron a los ojos, ella sin miedo a revelar las lágrimas y él sin
miedo a enjugarlas con sus dedos.
Cuentan que aún a pesar del paso de los años (de esos años que sí se
miden con los calendarios) los viejos amantes siguieron siendo esos
dos hermosos limones, jugosos y enteros que se encontraban para cenar,
conversar y tomar vino.
domingo, 16 de agosto de 2009
Transparente
martes, 28 de julio de 2009
Sueño en verde
Y que dentro del verde había más luz que en todo el espectro de
colores. Tal vez era así porque estaba justo detrás de ti y, aunque
sigo sin entender la sombra que dejas, el verde lo rodeaba y tu
silueta contratastaba a través de él.
Trescientos sesenta grados de verde pradera irlandesa que, dice él,
estiraban sus ojos más allá de los cauces de los ríos que fluían
felices. Nunca hacia él; siempre hacia mí. Y siendo tan solo un sueño,
donde las posibilidades son infinitas y no hay reglas, me pregunto por
qué mi cabeza quiere que él vea lo que vió.
Dice que tu silueta se recortaba muy cerca de él, pero tan cerca que
te veías fuera de foco y eras más un obstáculo que un objetivo. Eras
gris y nada interesante comparado con los robles y pastizales detrás.
Eras gris y eras una sombra. Pero Ian quería ser verde; eso era lo que
él anhelaba que yo viera.
Hace horas ya, desde que emergí del sueño y sólo me queda el aliento
fresco de Ian pintado en la frente. Como si se hubiera tragado todo el
verde y ahora lo sudara a través de mí. La boca me sabe a diminutos
tréboles y el estómago alberga traviesos duendes. Y eso es porque nada
es tan verde como Irlanda. Al menos no en mi cabeza. Porque entre el
silencio y la monocromía de esta ciudad, es un alivio descubrir que
aún hay verde en mis entrañas y que es Ian quien lo disfruta. Si es a
través de él y sólo en sueños que he de verlo; que así sea. Si el
verde es el complementario de Ian y tú sólo estás enmedio, fuera de
foco y sentado inmóvil en una silla, quiero entender que estás de más.
O que sigues siendo la pared entre él y yo.
Ian dice que sería más útil plantar una linda enredadera sobre el muro
que derribarte.
Yo, no estoy tan segura.
jueves, 11 de junio de 2009
Castillo y Sol - Paul Klee

lunes, 1 de junio de 2009
Me sabes
pretenden hacerse ver. Me sabes a mar, a luz y a sal. Me sabes a
presencia y a ausencia simultánea, porque te quiero aquí y te quiero
allá donde eres libre también. Me sabes a lo que nunca y a lo que
siempre quise probar. Te sé en tus risas y tus histerias. Me sabes en
las mías. Me sabes todo lo que necesitas para hacerme sentir. Me sabes
inquieta y apasionada, me sabes parcialmente a vainilla y a almohada.
Me sabes libre también y en libertad de quedarme contigo. Me sabes y
no sabes nada. No, nada de mí que no sea esta fachada que cubre mi
corazón ante la helada.
miércoles, 20 de mayo de 2009
No te confundas
martes, 19 de mayo de 2009
Gestando un deseo...
constante del regulador de la computadora, D. retorcía los dedos sobre
la punta de un mechón de cabello. No es que hubiera tardado mucho en
llegar a esa conclusión. No, más bien, había tardado en reconocer ese
movimiento al que ya se había acostumbrado, como algo importante.
"Algo se me mueve dentro", susurró y apenas se escuchó por encima del
molesto regulador.
Inmediatamente, tratando de minimizar el incontenible efecto del
descubrimiento, encendió el reproductor de música e invitó a Mozart a
opacar el sonsonete del regulador y el opresivo silencio del cuarto.
El Requiem siempre funciona. Así, mientras la música se deslizaba por
todos los espacios y recovecos del cuarto, así también tocó aquello
que se seguía moviendo dentro de D. y, contrario a lo que él esperaba,
esa cosa no dejó de revolcarse en su pequeño receptáculo. Ahora, en
lugar de sólo revolotear sin sentido, se mecía y zumbaba siguiendo la
oscura melodía.
Alguna vez se trató de imaginar lo que se sentiría tener un deseo
atorado. Y se lo trataba de imaginar, porque siempre que los había
tenido, los había lanzado al aire y se había encargado de hacerlos
realidad. Era tan fácil como colocar el anillo de la prima o de su
hermana dentro de la vela del pastel de cumpleaños, repetir el deseo
en su mente unas tres veces, soplar la vela y listo. Así había sido
siempre. Hoy, en cambio, sabía que tenía uno atorado en el pecho y no
dejaba de moverle las entrañas.
No tenía nada particularmente importante que hacer frente a la
computadora, era un día cualquiera de entre semana, pero la inercia lo
había llevado a sentarse frente al enorme monitor y navegar un rato
curioseando a los amigos y los sucesos importantes del día. En sí, no
estaba haciendo nada que no hubiera hecho antes, sólo que esta vez, el
bulto del pecho estaba excitado.
(Enero 11, 2009)
lunes, 18 de mayo de 2009
No te salves
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
Mario Benedetti (1920-2009)
jueves, 7 de mayo de 2009
Resbalo
y pareciera que se deshace en luz.
Resbalan mis dedos y te ataca mi boca
y no tengo nada más que pensar...
nada más que hacer...
que rendirme sin preguntar por qué.
Nunca es suficiente y no estoy curioseando
No estoy de visita y tampoco me voy.
Sólo soy.
lunes, 4 de mayo de 2009
lunes, 13 de abril de 2009
Mar turquesa...
sin principio,
ni final,
me rodean,
me hipnotizan,
me embellecen,
son enigma
y respuesta...
Cuando tuve al mar turquesa no tuve tus ojos...
y ahora que tengo tus ojos, me da igual el mar.
jueves, 2 de abril de 2009
Momo
viernes, 27 de marzo de 2009
Teaser
jueves, 26 de marzo de 2009
domingo, 22 de marzo de 2009
sábado, 21 de marzo de 2009
En tus ojos
veo más de lo que quería
me pierdo y me encuentro
y de nuevo, perdida.
En tus ojos
todo está tan cerca y tan a la mano
pero manoteo inútilmente
y también en vano.
En tus ojos
cae el brillo del sol y te atraviesa,
me paraliza toda esa belleza.
En tus ojos
hay miles de palabras sin voz
que quieren ser escritas,
que piden un beso y una manuscrita.
En tus ojos
me caigo, me caí y me caeré
sin parar hasta el fondo de ti
hasta el fondo del barranco.
En tus ojos
me quiero quedar a vivir hoy
y lo que me quede de esta poca cordura
que ya no es mía, sino tuya.
En tus ojos
No encuentro amenazas por temer
ni promesas sin cumplir
sólo encuentro al amor en su ir y venir.
En tus ojos
espero veas los míos
que se llenan de ti
cual copa de vino.
En tus ojos
hay más música que en mi corazón
y más melodías que en mi día.
En tus ojos
busco respuestas al crucigrama
busco llenar ese hoyo que ignoro a diario
y que lleno de diario como si fuera algo.
En tus ojos
se acaba el tiempo para vernos
y me da lo mismo el mundo entero
yo sólo quiero que estemos.
viernes, 13 de marzo de 2009
Rapsodia Roja
rebelde, resonaste rascando, raspando, rimando. Repetiste Rapsodia
romances recordando rubíes rojos relucientes. Repetiste Rapsodia
recuerdos reversibles, retenidos, resucitados. Revolviste ramas
reverdecidas, ridículamente retorcidas. Robaste razones rajatabla
rebosante, recolectaste recompensas reclamadas.
Roja Rapsodia reíste, reíste... ¡risotadas!
Riendo recreaste reinos republicanamente representados, reprimidos,
repudiados. Reprochaste ruiseñores románticos, ruidosos. Rotaste runas
ruinosas rosando ricos rosales rupestres. Rabiaste rencores,
ramilletes redondos, rosas rapáces.
Rapsodia roja radiaste ráfagas recortadas. Rojas rosas regordetas,
Rapsodia rebelde rimaste ritmos religiosamente románticos.
Rapsodia Roja Rapsodia.
Rebelde, roja.
Ej. 5
jueves, 12 de marzo de 2009
Rompecabezas
económicas mundiales me caen muy bien. ¡Hubiésenme dicho desde antes
que así eran! Mientras el mundo entero corre sin rumbo como pollo
descabezado, yo me veo en el espejo y veo una sonrisa. Llámenle
coincidencia o lección de vida, pero eso es lo que veo. Y no, no le
llamen egoísmo. Yo ya sabía y les advertí: nada bueno viene de
preocuparse por el qué dirán. La vida es una y es inevitable. La vida
va, pero no viene. Allá de aquellos que pretendan disimularla,
ignorarla o negarla. Yo no tengo crisis ni económica, ni emocional, ni
ideológica, ni espiritual. Tengo todo lo que deseo y más de lo que
necesito. No me falta ninguna pieza para este rompecabezas de treinta
y un años. Ian es feliz.
sábado, 7 de marzo de 2009
Manzanas en un frutero
jueves, 5 de marzo de 2009
Árbol-vida
martes, 3 de marzo de 2009
Mujer-vida-agua
Cuando triste la mujer está
Cuando vuelve del espanto.
Escasa de vida, retoma el ciclo
Del sonido de la luna
Del espejo del río.
Ej. 2
miércoles, 25 de febrero de 2009
Manzanas
no verdes de inmaduras, sino verdes de vivas. Todas son verdes y están
vivas. Una vez mamá me enseñó un libro donde había un dibujo de un
niño como yo, que le daba una manzana de color rojo a su maestra. No
entendí qué uso le podría dar la maestra a una manzana asfixiada, pero
ella se veía muy feliz.
Lo bueno es que mamá siempre se fija en traerlas a casa aún vivas y
verdes resplandecientes. Las coloca sobre la mesa del comedor dentro
de un frutero y las observo respirar. Son tímidas al principio, pero
siempre acaban cuchicheando entre sí. Se regocijan en ser el centro de
atracción y se sonrosan en tonos verduzcos para hacérmelo saber.
Si tienen suerte, nadie las toca durante días, que ellas pasan del
mejor humor gobernando y decorando la casa desde su discreta
ubicación. Si no tienen suerte, mi mamá prepara un vivo y verde pay de
manzanas.
Ej. 1