No te mereces este vacío que siento. No te mereces ni una de mis
lágrimas, ni una de mis palabras. No te mereces ni uno de mis
pensamientos. No te mereces las interminables pláticas, ni los sudores
que dejé en tu cama. No te mereces romperme el corazón así; no te
mereces ese privilegio. No te merecías nada y aún así todo te lo di.
Nunca fue mi intención amarte, pero tú te empecinaste en lograrlo. Y
sé que esto no puede ser amor, sino sólo un capricho frustrado. Porque
no mereces que te amara ni antes, ni ahora, ni después. No te mereces
nada, y nada es lo que me queda para darte. No te mereces a nadie,
pero eso bien lo sabes. Simplemente, no me mereces.
martes, 14 de septiembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario